Las opciones de tratamiento se basan en el tipo de cáncer de la piel sin melanoma o el tipo de trastorno cutáneo precanceroso diagnosticado:
Carcinoma de células basales
El carcinoma de células basales es el tipo más común de cáncer de la piel. Generalmente se presenta en áreas de la piel que han estado expuestas al sol, más frecuentemente en la nariz. Este tipo de cáncer suele aparecer como un pequeño bulto levantado, con aspecto suave, nacarado. Otro tipo tiene aspecto de cicatriz, y es plano y firme al tacto. El carcinoma de células basales puede diseminarse a los tejidos que rodean el cáncer, pero generalmente no se disemina a otras partes del cuerpo.
Carcinoma de células escamosas
El carcinoma de células escamosas aparece en áreas de la piel que han estado expuestas al sol, como las orejas, el labio inferior y el dorso de las manos. El carcinoma de células escamosas también puede aparecer en áreas de la piel que se quemaron o estuvieron expuestas a sustancias químicas o radiación. Con frecuencia, este tipo de cáncer tiene aspecto de bulto rojo y firme. En algunas ocasiones el tumor es escamoso al tacto, sangra o presenta una costra. Los tumores de células escamosas pueden diseminarse a los ganglios linfáticos cercanos.
Queratosis actínica
La queratosis actínica es un trastorno de la piel que no es cáncer, pero que algunas veces se puede convertir en carcinoma de células escamosas. Generalmente se presenta en áreas que estuvieron expuestas al sol, como la cara, el dorso de las manos y el labio inferior. Tiene aspecto de parches ásperos, de color rojo, rosado o marrón, parches levantados y escamosos sobre la piel, o de un resquebrajamiento o despellejamiento del labio inferior que no desaparece con la aplicación de bálsamo labial o vaselina.