Síndromes cardiopulmonares
Derrames pleurales malignos
Información general sobre los derrames pleurales malignos.
La cavidad pleural es el espacio en el tórax que rodea cada pulmón. La pleura es la capa delgada de tejido que cubre la superficie externa de cada pulmón y recubre la pared interior de la cavidad torácica, con lo cual crea un saco que encierra la cavidad pleural. El tejido pleural normalmente produce una cantidad pequeña de líquido que ayuda a los pulmones a moverse suavemente en el tórax mientras la persona respira. El derrame pleural es una cantidad mayor de líquido en la cavidad pleural, que entonces ejerce presión contra los pulmones y dificulta la respiración.
No todos los derrames pleurales detectados en pacientes de cáncer son malignos. Los pacientes de cáncer suelen padecen de afecciones como insuficiencia cardiaca congestiva, neumonía, embolia pulmonar y malnutrición. Estas afecciones pueden desencadenar derrames pleurales.
Causas de los derrames pleurales malignos
Los derrames pleurales pueden ser malignos (ocasionados por el cáncer) o no malignos (ocasionados por una afección que no es cáncer). Los derrames malignos son una complicación común del cáncer. El cáncer del pulmón, el cáncer de la mama, el linfoma y la leucemia producen la mayoría de los derrames malignos. Los derrames ocasionados por el tratamiento del cáncer, como la radioterapia o la quimioterapia, se denominan derrames paramalignos.
Diagnóstico de derrame pleural maligno
Los siguientes síntomas pueden estar causados por el derrame pleural maligno:
- • Disnea.
- • Tos.
- • Dolor de pecho.
El tratamiento de un derrame pleural maligno es diferente al tratamiento de un derrame no maligno, de manera que el diagnóstico preciso es importante. Las pruebas de diagnóstico pueden incluir las siguientes:
- • Radiografía de tórax: Radiografía de los órganos y los huesos dentro del tórax. Una radiografía es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película, con lo cual se crean imágenes del interior del cuerpo.
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- • Tomografía computarizada (TAC): Procedimiento mediante el cual se toma una serie de fotografías detalladas de áreas internas del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Es posible que al paciente se le inyecte o se le dé a beber un tipo de tintura que sirve para que el órgano que sirve para que el órgano o tejido aparezca más claro en la radiografía. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
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- • Toracentesis: Resección del líquido de la cavidad pleural mediante una aguja. Un patólogo analiza el líquido bajo un microscopio a fin de detectar la presencia de células cancerosas.
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- • Biopsia: Extracción de células o tejidos realizada para que un patólogo las observe bajo un microscopio y determine la presencia de señales de cáncer. Si la toracentesis no es posible, se puede realizar una biopsia durante una toracoscopia, un procedimiento quirúrgico que estudia los órganos del interior del pecho a fin de verificar si hay áreas anormales. Se realiza una incisión (corte) entre dos costillas y se inserta un toracoscopio (un tubo delgado iluminado) en el pecho. Se extraen muestras para la biopsia.