Síndromes cardiopulmonares
Tratamiento de los derrames pleurales malignos
Los derrames pleurales malignos suelen manifestarse en el cáncer en etapa avanzada
e inoperable. El objetivo del tratamiento es generalmente paliativo, a fin de aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida
de los pacientes. Los finess de la terapia dependerán de un número de factores que incluyen los siguientes aspectos:
- • El pronóstico (posibilidad de recuperación).
- • Las preferencias del paciente en cuanto a los riesgos y los beneficios del tratamiento.
- • La capacidad del paciente para realizar actividades de la vida cotidiana.
- • El tipo de cáncer primario.
- • La cantidad y el tipo de tratamientos anteriores. Por ejemplo, es improbable que en los pacientes cuyo cáncer no ha respondido a la quimioterapia se alivien los síntomas con quimioterapia adicional.
El tratamiento de los síntomas de derrame pleural maligno puede incluir los siguientes procedimientos:
- • Toracocentesis
(Consultar Diagnóstico de derrame pleural maligno). La resección de líquido de la cavidad pleural con una aguja puede ayudar a aliviar los síntomas graves en el corto plazo. Unos cuantos días después de la toracocentesis, comienza a formarse nuevamente el derrame. Sin embargo, la repetición de la toracocentesis
puede conllevar riesgos como hemorragia, infección, pulmón colapsado, líquido en los pulmones y presión arterial baja.
- • Pleurodesis
Procedimiento para cerrar el saco pleural de manera que no se acumule líquido. El líquido se extrae primero por toracocentesis
o por toracoscopia. Se inserta un fármaco o sustancia química que cierra el saco en el espacio mediante una sonda torácica. Se utilizan medicamentos químicos como bleomicina o talco.
- • Cirugía
Se realiza la cirugía para implantar una derivación (sonda) que transfiera el líquido de la cavidad pleural a la cavidad peritoneal (abdominal), donde el líquido puede eliminarse más fácilmente. Otra opción es la pleurectomía, extracción de la parte de la pleura que recubre el tórax.