Síndromes cardiopulmonares
Tratamiento de derrames pericárdicos malignos
Los derrames pericárdicos malignos grandes se tratan mediante el drenaje de líquido, a menos
que los fines del tratamiento incluyan el uso de un enfoque menos
agresivo con el fin de mejorar la calidad de vida pero no para ayudar al paciente a vivir más tiempo.
Los objetivos del tratamiento dependen de un número de factores, incluidos los siguientes:
- • El pronóstico del paciente.
- • El costo, los riesgos y el grado de invasión del tratamiento.
- • Si el tratamiento aliviará los síntomas y mejorará la calidad de vida del paciente.
- • Si el tratamiento reducirá la estancia hospitalaria del paciente.
Las opciones de tratamiento comprenden las siguientes:
- • Pericardiocentesis
(Consultar Diagnóstico del derrame pericárdico maligno). En algunos pacientes, se acumula líquido nuevamente en el pericardio después de la pericardiocentesis. Se puede insertar un catéter y dejarse instalado a fin de permitir el drenaje continuo. Este procedimiento se utiliza para pacientes con cáncer en etapa avanzada en lugar de una cirugía más
invasiva.
- • Esclerosis pericárdica
Procedimiento para cerrar el pericardio de manera que no se acumule líquido en la cavidad. El líquido se elimina primero por pericardiocentesis. Luego se inyecta un fármaco o una sustancia química que cierra el pericardio a través de un catéter en el espacio pericárdico. Tal vez pueden ser necesarios tres o más tratamientos para cerrar completamente el pericardio.
- • Pericardiotomía
Se realiza una incisión quirúrgica en el pecho y luego en el pericardio para insertar una sonda de drenaje. Esto aumenta la cantidad de líquidos que se drenan del pericardio.
- • Pericardiectomía
Cirugía para extirpar parte del pericardio. Se puede llevar a cabo en el caso de infecciones crónicas del pericardio o para drenar el líquido rápidamente cuando se presenta una obstrucción cardiaca. Esta cirugía,
cuando es pequeña, se denomina también ventana pericardíaca.
- • Pericardiostomía de globo
Se inserta un catéter con un globo en el extremo a través del pecho en el pericardio. Luego se infla el globo para agrandar la apertura pericárdica y permitir que el líquido drene en la cavidad pleural. Esto se puede utilizar en el caso de que se haya presentado un derrame nuevamente (recidivado) después de la pericardiocentesis o como una alternativa a una cirugía más
invasiva.