Complicaciones gastrointestinales
Obstrucción intestinal
Descripción y causas
La obstrucción intestinal podría deberse a una estrechez de los intestinos por inflamación o daño intestinal, tumores, tejido cicatrizal, hernias, retorcimiento de los intestinos, o presión en los intestinos desde fuera del tracto intestinal. Puede ser el resultado también de factores que interfieren con la función de los músculos, los nervios y el flujo sanguíneo hacia intestino. Las obstrucciones ocurren casi siempre en el intestino delgado y generalmente se deben a tejido cicatrizal o hernias. El resto ocurre en el colon (intestino grueso) y generalmente se debe a tumores, retorcimiento del intestino o diverticulitis. Los síntomas variarán dependiendo de si el problema radica en el intestino grueso o en el intestino delgado.
Los tipos más comunes de cáncer que provocan obstrucciones intestinales son el cáncer del colon, del estómago y de los ovarios. Otros tipos de cáncer, como el cáncer del pulmón,
de mama o el melanoma, pueden diseminarse al abdomen y obstruir los intestinos. Los pacientes que han sido sometidos a cirugía o radiación abdominal son más vulnerables a padecer obstrucciones intestinales. Las obstrucciones intestinales son más comunes durante las etapas avanzadas del cáncer.
Evaluación de la obstrucción intestinal
El médico realizará un examen físico para determinar si el paciente padece dolor abdominal, vómitos, gases o heces en el intestino. Se pueden realizar análisis de sangre y orina a fin de detectar todo desequilibrio de líquidos o en la química de la sangre o infección. También se pueden realizar radiografías abdominales y un enema de bario a fin de determinar la
localización de la obstrucción intestinal.
Tratamiento de la obstrucción intestinal aguda
Los pacientes que presentan síntomas abdominales que continúan empeorando deben vigilarse con frecuencia para evitar o detectar los primeros signos y síntomas de choque y obstrucción estrangulante de los intestinos. El tratamiento médico es necesario para evitar el desequilibrio de líquidos y química de la sangre y el choque.
Puede insertarse una sonda nasogástrica por la nariz y el esófago hacia el estómago o una sonda colorrectal a través del recto hacia el colon a fin de aliviar la presión de una obstrucción intestinal parcial. La sonda nasogátrica o la sonda colorrectal pueden disminuir el hinchazón, extraer acumulación de líquidos y gases o disminuir la necesidad de procedimientos quirúrgicos múltiples. No obstante, tal vez sea necesaria la cirugía si la obstrucción del intestino es total.
Tratamiento de la obstrucción intestinal crónica, maligna
Los pacientes que padecen cáncer avanzado pueden sufrir una obstrucción intestinal crónica, la cual empeora y no puede extraerse con cirugía. En algunas instancias, el médico tal vez pueda insertar una sonda de metal extensible denominada férula en el intestino a fin de abrir la zona bloqueada.
Cuando no se puede realizar una cirugía o introducir una férula, el médico puede insertar una sonda de gastrostomía a través de la pared del abdomen directamente en el estómago por medio de un procedimiento muy simple. La sonda de gastrostomía puede aliviar la acumulación de líquidos y aire en el estómago;
esta sonda también permite que los medicamentos y los líquidos se administren directamente al estómago mediante su vertido en la sonda
(para casosen los que no haya obstrucción intestinal). También se puede colocar una bolsa de drenaje con una válvula se puede colocar junto a la sonda de gastrostomía. Cuando la válvula está abierta, el paciente puede comer o beber por la boca sin incomodidad alguna porque los alimentos drenan directamente a la bolsa. Esto permite al paciente degustar los alimentos y mantener la humedad de la boca. Se deben evitar los alimentos sólidos dado que pueden bloquear el entubamiento de la bolsa de drenaje.
Si la comodidad de un paciente no mejora con una férula o una sonda de gastrotomía y el paciente no puede ingerir nada por la boca, el médico puede prescribir inyecciones o infusiones de medicamentos a fin de aliviar el dolor o las náuseas y los vómitos.