Complicaciones gastrointestinales
Enteritis por radiación
Causas y síntomas
La radioterapia interrumpe el crecimiento de las células que se multiplican rápidamente, como las células cancerosas. Dado que las células normales en el recubrimiento del intestino también se multiplican rápidamente, el tratamiento con radiación puede impedir el crecimiento de esas células, lo cual dificulta la reparación propia del tejido intestinal. Cuando las células intestinales mueren y no son reemplazadas, se presentan problemas en el tubo digestivo en el curso de los próximos días y semanas.
Enteritis aguda
Los pacientes con enteritis aguda pueden presentar los siguientes síntomas:
- • Náuseas.
- • Vómitos.
- • Retortijones abdominales.
- • Necesidades frecuentes de defecar.
- • Dolor rectal, hemorragia o secreción mucosa.
- • Diarrea acuosa.
Con la diarrea, el tracto intestinal no funciona normalmente y no se absorben bien los nutrientes como grasa, lactosa, sales biliares y vitamina B12.
Los síntomas de la enteritis aguda suelen mejorar
de 2 a 3 semanas tras terminar el tratamiento.
Enteritis crónica
Los pacientes con enteritis crónica pueden presentar los siguientes síntomas:
- • Dolores abdominales en serie.
- • Diarrea con sangre.
- • Necesidad frecuente de defecar.
- • Heces grasas.
- • Pérdida de peso.
- • Náuseas.
- • Vómitos.
Los síntomas menos comunes de la enteritis crónica son la obstrucción intestinal, las perforaciones intestinales y la hemorragia rectal profusa.
Los síntomas suelen manifestarse de 6 a 18 meses después del final de la radioterapia. Antes de determinar que estos síntomas son causados por la enteritis por radiación crónica, es necesario descartar la presencia de tumores recurrentes. Los antecedentes de radiación del paciente son importantes para establecer el diagnóstico correcto.
Evaluación de la enteritis por radiación
Se llevará a cabo un examen físico de los pacientes y se les preguntará lo siguiente:
- • Patrón usual de las evacuaciones intestinales.
- • Patrón de la diarrea, como fecha de inicio; duración, frecuencia, cantidad y tipo de heces y otros síntomas (como gases, retortijones, inflamación, urgencia, hemorragia y dolor rectal).
- • La salud nutricional del paciente, como altura y peso, hábitos alimenticios, todo cambio en los hábitos alimenticios, cantidad de fibra en el régimen alimenticio y signos de deshidratación (como tono cutáneo deficiente, aumento de la debilidad o sensación de mucho cansancio).
- • Grado actual de tensión, capacidad de adaptación y cambios en el modo de vida a raíz de la enteritis.
Tratamiento de la enteritis por radiación aguda
El tratamiento de la enteritis aguda comprende el tratamiento de la diarrea, la pérdida de líquidos, la absorción deficiente y el dolor estomacal o rectal. Estos síntomas suelen mejorar con la administración de medicamentos, cambios en el régimen alimentario y descanso. Si los síntomas empeoran incluso con este tratamiento, tal vez se deba interrumpir el tratamiento del cáncer, al menos temporalmente.
Los medicamentos que pueden ser recetados comprenden antidiarreicos para interrumpir la diarrea, opioides para aliviar el dolor y
corticoesteroides para aliviar la inflamación y la irritación rectal. Si los pacientes con cáncer pancreático presentan diarrea durante la radioterapia, tal vez necesiten el reemplazo de enzimas pancreáticas porque la insuficiencia de estas enzimas puede producir diarrea.
Nutrición
La nutrición desempeña también una función en la enteritis aguda. Los intestinos dañados por la radioterapia tal vez no produzcan suficientes cantidades de ciertas enzimas o ninguna de estas enzimas necesarias para la digestión, en especial la lactasa. La lactasa es necesaria para la digestión de la leche y de los productos lácteos. Un régimen alimentario sin lactosa, con bajo contenido graso y bajo contenido de fibras puede contribuir a controlar los síntomas de la enteritis aguda.
Alimentos que se deben evitar:
- • La leche y los productos lácteos, con excepción del suero de la leche y el yogur. Los quesos procesados tal vez no ocasionen problemas porque durante el procesamiento se elimina la lactosa. Se pueden usar también los suplementos de malteadas sin lactosa, como Ensure.
- • Pan y cereal de salvado integral.
- • Nueces, semillas y coco.
- • Alimentos fritos o grasos.
- • Fruta fresca y seca y algunos jugos de fruta (como jugo de ciruelas secas).
- • Verduras crudas.
- • Masas pesadas.
- • Palomitas de maíz, papas fritas y galletas saladas.
- • Especias y hierbas fuertes.
- • Chocolate, café, té y gaseosas sin cafeína.
- • Alcohol y tabaco.
Alimentos posibles:
- • Pescado, aves de corral y carne cocida, asada o al horno.
- • Plátanos, compota de manzanas, manzanas peladas y
zumos de manzanas y uvas.
- • Plan blanco y tostadas.
- • Macarrones y fideos.
- • Patatas al horno, hervidas o en puré.
- • Verduras cocidas suaves, como puntas de espárragos, habichuelas y judías verdes, zanahorias, espinaca y calabaza.
- • Queso procesado suave, huevos, mantequilla suave, suero de leche y yogur.
Sugerencias útiles:
- • Consumir los alimentos a temperatura ambiente.
- • Beber 3 litros (unos 12 vasos) de líquido por día.
- • Dejar que las bebidas carbonatadas pierdan su efervescencia antes de beberlas.
- • Agregar nuez moscada a los alimentos a fin de ayudar a disminuir el movimiento del tracto intestinal.
- • Comenzar con un régimen alimentario con bajo contenido de fibras el primer día de la radioterapia.
Tratamiento de la enteritis por radiación crónica
El tratamiento de los síntomas de la enteritis por radiación crónica es igual al tratamiento de la enteritis por radiación aguda. La cirugía se usa para tratar el daño grave. Menos de 2% de los pacientes afectados necesitarán cirugía para controlar los síntomas.
Se pueden usar dos tipos de cirugía:
- • Anastomosis intestinal, procedimiento en el cual el médico crea una nueva vía para el flujo de los contenidos intestinales.
- • Extirpación completa de los intestinos enfermos.
Antes de intentar la cirugía, se consideran la salud general del paciente y la cantidad de tejido dañado porque la cicatrización de las heridas suele ser lenta y tal vez sea necesaria la alimentación por sonda a largo plazo. Incluso después de la cirugía, muchos pacientes aún tienen síntomas.
A fin de reducir el riesgo de enteritis por radiación crónica, se usan diferentes métodos de tratamiento para disminuir el área expuesta a la radiación. Se puede colocar a los pacientes para proteger una sección tan grande del intestino delgado como sea posible contra el tratamiento con radiación o se puede pedir que el paciente tenga la vejiga llena durante el tratamiento para ayudar a empujar al intestino delgado. La cantidad de radiación se puede adaptar para suministrar cantidades pequeñas de manera más
difusa o cantidades más altas en áreas específicas. Si se somete a un paciente a cirugía, se pueden colocar marcadores en el lugar del tumor para ayudar a mostrar el área que se irradiará.