Adaptación normal, alteración psicosocial y trastornos de adaptación
Influencias específicas en la adaptación
Comunicación del diagnóstico
El proceso de adaptación al cáncer puede comenzar antes de escuchar el diagnóstico. Los pacientes experimentan grados normales de temor, preocupación e inquietud ante la aparición de síntomas inexplicados o cuando están siendo sometidos a pruebas para determinar si padecen cáncer. Cuando los pacientes escuchan el diagnóstico de cáncer, muchos de ellos se preguntan, "¿Puedo morir a causa de esta afección?"
Recibir un diagnóstico de cáncer produce una angustia en el aspecto emocional que es previsible y normal. Algunos pacientes tal vez revelen incredulidad y pregunten, "¿Está seguro que tiene los resultados correctos de la prueba?" La mayoría de los pacientes sienten que son incapaces de pensar claramente. Tal vez se sientan atónitos o en estado de choque o como si "Esto no me puede estar ocurriendo a mí". Muchos pacientes tal vez no comprendan o recuerden la importante información comunicada por el médico sobre el diagnóstico y las opciones de tratamiento. Los pacientes deben contar con una ayuda para revisar esta información, mediante una persona que los acompañe a las citas, pedir que se grabe la sesión o el requerimiento de una segunda cita con el propósito de formular preguntas al médico y revisar el plan de tratamiento. A medida que el paciente acepta gradualmente la realidad del diagnóstico, es posible que padezca depresión, ansiedad, falta de apetito, incapacidad para dormir, concentración deficiente y varios grados de incapacidad para desenvolverse en actividades cotidianas. Cuando el paciente recibe y comprende la información sobre opciones de tratamiento tal vez se sienta gradualmente más esperanzado y optimista. Finalmente, los pacientes desarrollan maneras de adaptación y pueden amoldarse al diagnóstico de cáncer.
Tratamientos del cáncer
El inicio del tratamiento del cáncer implica temores sobre procedimientos dolorosos, efectos colaterales no deseados (por ejemplo, pérdida del
pelo, náuseas y vómitos, fatiga, dolor), e interrupciones de actividades normales y responsabilidades (por ejemplo, incapacidad para trabajar). Los pacientes que comparan los malestares de la pérdida a corto plazo con los beneficios de la ganancia a largo plazo (por ejemplo, vida más prolongada) y deciden "vale la pena" generalmente tienen una buena adaptación. Las preguntas que los pacientes formulan usualmente durante el tratamiento incluyen, "¿Sobreviviré a esto?"; "¿Lo extirparán completamente?"; o "¿Qué efectos colaterales padeceré?" A medida que surgen estas preguntas los pacientes aprenden a adaptarse. Es útil generar maneras de hacer frente a problemas específicos (por ejemplo fatiga, transporte para recibir tratamiento y cambios en el calendario de trabajo).
Postratamiento
La finalización del tratamiento del cáncer produce sentimientos encontrados. Puede ser un momento de celebración y alivio o un momento de mayor ansiedad con el conocimiento que el cáncer podría reaparecer una vez que se interrumpe el tratamiento. Los pacientes que pueden equilibrar sus expectativas positivas con las realidades de los temores corrientes se adaptan bien. Muchos pacientes sufren mayor ansiedad y temor de que reaparezca el cáncer a medida que disminuye el contacto con su médico. Otras inquietudes con respecto a la adaptación incluyen vivir con incertidumbre, reanudar responsabilidades anteriores, y estar preocupados excesivamente con la salud. Durante la remisión, los pacientes a menudo sufren ansiedad normal y preocupación a medida que se acercan las citas periódicas de seguimiento con el oncólogo y la posibilidad de que haya reaparecido el cáncer.
La adaptación normal al postratamiento y la remisión tal vez requiera el empleo de las siguientes estrategias de adaptación a fin de contribuir a controlar las dificultades emocionales normales:
- • Ser sincero al reconocer las emociones personales.
- • Tener conciencia de los sentimientos personales y poder expresarlos a los demás.
- • Tener una aceptación no crítica de los sentimientos personales y una disposición a resolver estas emociones.
- • Contar con el apoyo de otras personas que están dispuestas a escuchar y aceptar.
Los pacientes que pueden expresar una gama amplia de emociones tanto positivas como negativas generalmente se adaptan bien.
Reaparición del cáncer y tratamiento para aliviar síntomas
El paso de un plan de tratamiento que se centra en la curación del cáncer a uno que ofrece comodidad y alivio de los síntomas puede producir ansiedad extrema. Los pacientes pueden padecer un estado de choque, incredulidad y rechazo, seguido esto por un período de angustia apreciable (por ejemplo,
ánimos deprimidos, dificultad para concentrarse y pensamientos frecuentes sobre la muerte). La adaptación normal puede incluir períodos de tristeza y llanto, sentimientos de ira hacia Dios o un ser superior, períodos de retraimiento y aislamiento y pensamientos de entrega. Los pacientes se adaptan gradualmente en el transcurso de un período de semanas mediante la modificación de expectativas de la curación a la sanación. La sanación es un proceso de "recuperar la totalidad nuevamente" mediante la transformación de la vida individual en muchas maneras ante la muerte. Es muy importante que el paciente mantenga la esperanza durante este proceso. Los pacientes que creen que es posible controlar el dolor y el sufrimiento tendrán esperanza en lograr calidad futura de vida. Aquellos que sienten que reciben amor y atención tendrán esperanza en relaciones futuras. La religión y la espiritualidad son muy importantes para ayudar a los pacientes a mantener la esperanza.
Supervivencia
La adaptación desde el momento en que finaliza el tratamiento del cáncer hasta una supervivencia a largo plazo es un proceso gradual que se extiende durante muchos años. La mayoría de los pacientes se adaptan bien y algunos incluso señalan los beneficios de padecer cáncer como una mayor valorización de la vida, cambios en los valores de la vida, y convicciones espirituales o religiosas más sólidas. Los pacientes que no se adaptan bien generalmente sufren mas problemas médicos, tienen menos amigos y familia de apoyo, recursos financieros más escasos, y problemas con la adaptación psicológica no relacionada con el cáncer.