Se utilizan tres tipos de tratamiento estándar:
Quimioterapia
La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer que utiliza fármacos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su eliminación o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los fármacos ingresan al torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral (intratecal), un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los fármacos afectan principalmente a células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La quimioterapia de combinación es un tratamiento en la que se usa más de un medicamento anticanceroso. La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
La quimioterapia intratecal puede utilizarse en el tratamiento de la LLA infantil que se ha diseminado, o que puede diseminarse, hasta el cerebro y la espina dorsal. Cuando se utiliza para evitar la diseminaci ón del cáncer hasta el cerebro o a la espinal dorsal, se denomina terapia santuario del SNC o profilaxis del SNC. La quimioterapia intratecal se administra además de la quimioterapia oral o por vía venosa.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento para el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar células cancerosas. Existen dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radioactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres, que se coloca directamente en el cáncer o cerca del mismo. La radioterapia externa puede utilizarse en el tratamiento de la LLA infantil que se ha diseminado o que puede diseminarse hasta el cerebro y la espina dorsal. Cuando se utiliza de esta manera, se denomina terapia santuario del SNC o profilaxis del SNC.
Quimioterapia con trasplante de células madre
El trasplante de células madre es un método para administrar quimioterapia y reemplazar las células que forman la sangre que fueron destruidas por el tratamiento del cáncer. Se extraen células madre (glóbulos inmaduros) de la sangre o la médula ósea de un donante y se congelan y almacenan. Al terminar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinfundidas crecen (y restauran) las células sanguíneas del cuerpo. Hay ensayos clínicos que están investigando el trasplante de células madre que utiliza las células madre de un donante que no tiene relación con el paciente.