Cuidados médicos de apoyo

Adaptación normal, alteración psicosocial y trastornos de adaptación

Complicaciones orales de la quimioterapia y la radioterapia a la cabeza y cuello

Complicaciones gastrointestinales

Depresión

Dolor

Fatiga

Fiebre,sudoración y crisis vasomotoras

Cese del hábito de fumar y riesgo persistente en el paciente de cáncer

La espiritualidad en el tratamiento de cáncer

La nutrición en el paciente con cáncer

Linfedema

Náusea y vómito

Pérdida, pena y duelo

Planificación del cuidado de transición

Prurito

Sexualidad y la reproducción

Síndromes cardiopulmonares

Trastorno de tensión postraumática

Trastornos cognitivos y delirio

Trastornos del sueño

 

 

Acerca del cáncer »

 Cuidados médicos de apoyo

volver

Linfedema

Manejo - Prevención

Es importante identificar temprano al paciente que corre el riesgo de desarrollar linfedema, seguirlo de cerca y enseñarlo a cuidarse. Es más probable que el paciente desarrolle linfedema si no sigue un régimen alimenticio adecuado, está pasado de peso, lleva una vida inactiva o sufre de otros problemas médicos. Para detectar el linfedema en sus comienzos, se debe examinar lo siguiente:

  • • Comparación del peso actual con el peso ideal.
  • • Medidas de piernas y brazos.
  • • Concentración de proteínas en la sangre.
  • • Capacidad de realizar las actividades cotidianas.
  • • Edema previo, radioterapia o cirugía previa.
  • • Cualquier otro trastorno médico como diabetes, hipertensión arterial, enfermedad renal o cardiaca, o flebitis (inflamación de las venas).

Es importante que el paciente sepa de su enfermedad y del riesgo de desarrollar linfedema. Cuando el sistema linfático no drena bien a causa de una operación para extirpar los ganglios linfáticos o por administración de radioterapia o ambas cosas, el brazo y la pierna podrían ser más susceptibles de sufrir una infección grave. Hasta una infección pequeña puede causar un linfedema grave. Se le debe enseñar a los pacientes acerca del cuidado de la piel y de los brazos y las piernas después de someterse a una operación o de recibir radiación (ver Notas para el paciente sobre como prevenir y controlar el linfedema a continuación). Es importante que los pacientes tomen precauciones para prevenir lesiones e infecciones en el brazo o pierna afectada, ya que el linfedema puede presentarse hasta 30 años o más después de la cirugía. Los pacientes con cáncer de mama que siguen las instrucciones sobre el cuidado de la piel y los ejercicios apropiados después de una mastectomía corren menos riesgo de contraer linfedema.

El drenaje linfático mejora con el ejercicio, por lo que éste es importante para evitar el linfedema. Las pacientes de cáncer de mama que se hayan sometido a una mastectomía deben hacer ejercicios para los brazos y las manos según se les indique. Los pacientes que se hayan sometido a una operación que afecte el drenaje de los ganglios linfáticos del área de la pelvis deben hacer ejercicios para las piernas y los pies según se les indique. El médico decide cuándo debe el paciente empezar sus ejercicios después de la operación. Los fisioterapeutas (médicos especializados en medicina física y rehabilitación) deben diseñar un programa de ejercicios individualizados para el paciente.

Cuando el linfedema se descubre en sus comienzos se logra una mejor recuperación; por lo tanto, a los pacientes se les debe enseñar a reconocer las primeras señales de edema y a comunicarle a su doctor cualquiera de los siguientes síntomas:

  • • Sensación de tirantez en los brazos o las piernas.
  • • Anillos o zapatos que aprietan.
  • • Debilidad en los brazos o piernas.
  • • Dolor, achaques o pesadez en el brazo o pierna.
  • • Enrojecimiento, hinchazón o señales de infección.

Notas para el paciente sobre como prevenir y controlar el linfedema

  • • Mantenga el brazo o la pierna elevada por encima del nivel del corazón siempre que sea posible. Evite los movimientos circulares rápidos de brazos y piernas para que no se acumule sangre en la parte exterior de las extremidades.
  • • Diariamente limpie y aplique loción hidratante a la piel del brazo o la pierna.
  • • Evite lesiones e infecciones en el brazo o pierna afectada.
  • Brazos:
    • • Use una máquina eléctrica cuando se afeite.
    • • Use guantes para trabajar en el jardín y en la cocina.
    • • Use un dedal para coser.
    • • Cuídese bien las uñas; no se corte las cutículas.
  • Piernas:
    • • Cúbrase los pies cuando esté a la intemperie.
    • • Mantenga los pies secos y limpios; use calcetines de algodón.
    • • Córtese las uñas en línea recta; consulte a un podólogo cuando lo necesite para prevenir uñas encarnadas e infecciones.
  • Brazos o piernas:
    • • Broncéese gradualmente; use protección contra el sol.
    • • Limpie las heridas de la piel con jabón y agua, y después use una pomada antibacteriana.
    • • Use vendas de gasa en vez de cinta adhesiva; no lo apriete de tal forma que le corte la circulación.
    • • Consulte a su médico en caso de erupciones e irritaciones de la piel.
    • • Evite pincharse con agujas de cualquier tipo en la extremidad afectada.
    • • Evite el frío y el calor extremos, o sea, las compresas de hielo y las almohadillas calientes.
    • • Evite trabajos extenuantes y prolongados con la extremidad afectada.
  • Evite ejercer mucha presión sobre el brazo o la pierna afectada.
    • • No cruce las piernas cuando se siente.
    • • No use joyas ni ropas apretadas o con bandas ajustadas.
    • • Lleve el bolso en el brazo que no está afectado.
    • • No se tome la presión sanguínea en el brazo afectado.
    • • No use vendajes elásticos ni medias con ligas apretadas.
    • • No se siente en la misma posición durante más de 30 minutos.
  • Esté pendiente de las señales de infección: enrojecimiento, dolor, ardor, hinchazón o fiebre. Llame al médico inmediatamente si se presentan cualquiera de estos señales.

  • Haga ejercicios con regularidad para mejorar, siguiendo las instrucciones de su médico o terapeuta.

  • Vaya a la consulta del médico para las citas de seguimiento regulares.

  • Revise todas las áreas de sus piernas y brazos diariamente en busca de cualquier indicio de complicaciones:
    • • Mida la circunferencia del brazo o la pierna a intervalos regulares según la recomendaciones del médico o terapeuta.
    • • Use una cinta métrica para medir el brazo o la pierna, siempre en los mismos dos lugares.
    • • Infórmele a su médico si el miembro de repente crece.
  • La capacidad de sentir sensaciones como el toque, la temperatura o el dolor en el brazo o la pierna afectada podría disminuir. Utilice el miembro no afectado para probar la temperatura del agua para cocinar o para bañarse.
  •  

     

    Imprimir Enviar a un amigo

    © 2010 International Cancer Consultants, S.L. Tfno 91 287 45 95 | Fax 91 287 61 93 | info@cancer-consultants.com | mapa web
    Fecha última actualización 10-06-2010 Diseño web Diseño Web WebsDirect