Pruebas que examinan la piel se utilizan para detectar (encontrar) y diagnosticar el melanoma.
Si un lunar o un área pigmentada de la piel se modifica o toma apariencia anormal, las siguientes pruebas y procedimientos pueden ayudar a detectar y diagnosticar el melanoma:
- • Examen de la piel: Un médico examina la piel para detectar lunares, manchas de nacimiento u otras áreas pigmentadas que tienen aspecto anormal en cuanto a color, tamaño, forma o textura.
- • Biopsia: Se realiza una escisión local para extirpar una sección tan grande como fuera posible del lunar sospechoso o la lesión. Un patólogo luego analiza este tejido en un microscopio para determinar si existen células cancerosas. Los pacientes deben considerar el que un segundo patólogo examine la muestra de biopsia, ya que el melanoma resulta,
en ocasiones, difícil de diagnosticar.
Las áreas sospechosas no deben afeitarse o cauterizarse (destruirse con un instrumento caliente, una corriente eléctrica o una sustancia cáustica).