Planificación del cuidado de transición
La evaluación en la planificación del cuidado de transición
Una evaluación tiene el objetivo de recabar información que servirá de ayuda al equipo médico para identificar y manejar los problemas que el paciente pudiera experimentar durante el proceso de ajuste a los cambios a los que tendrá que someterse.
El tener cáncer afecta mucho más que la mera condición física del paciente. También se ven afectados los aspectos mentales, vida familiar, capacidad de trabajar, planificación financiera, relaciones sociales y asuntos de fe. Muchos pacientes encontrarán problemas en uno o más de estos aspectos en la medida que pasan de una etapa a otra en su tratamiento. Por ejemplo, la familia del paciente puede tener problemas para obtener un equipo médico especial para el hogar o en aprender a utilizar dicho equipo. Otro paciente puede tener inconvenientes en aceptar el cambio de un tratamiento anticáncer a uno que solamente alivie los síntomas, como el que se administra en algunos centros de cuidados paliativos. La planificación del cuidado de transición es único para cada paciente y familia. Las evaluaciones ayudan a identificar a aquellos pacientes que confrontan problemas durante la etapa de transición y ayudan a determinar el tipo de apoyo que necesitan para hacer que la transición ocurra sin mayores problemas. Las evaluaciones pueden incluir antecedentes médicos completos, examen físico, una prueba de aprendizaje, una prueba sobre su capacidad de llevar a cabo actividades cotidianas, una evaluación de salud mental, una revisión del apoyo social con que cuenta el paciente y derivarlo a los recursos comunitarios correspondientes según los necesite para ayudarlo con asuntos tales como transportación, tratamientos domiciliarios, dieta saludable y manejo de los medicamentos.
Las evaluaciones se llevan a cabo en diferentes ocasiones durante el transcurso del tratamiento como parte de la rutina de los cuidados administrados.
Las evaluaciones se llevan a cabo cuando el paciente cambia de una institución a otra, como de un hospital al hogar. También se llevan a cabo con cierta regularidad durante el transcurso de la enfermedad, generalmente al momento del diagnóstico, tras completar un curso de tratamiento, cuando se presenta una recaída, cuando se suspende el tratamiento curativo, y cuando se descontinúa el tratamiento (comienza el cuidado paliativo al acercarse la etapa final de vida). El paciente puede sentir un aumento en la tensión emocional en estos momentos. Las evaluaciones periódicas pueden identificar estas y otras causas de angustia en el paciente, como pérdida de trabajo o la muerte o enfermedad de uno de los seres queridos del paciente o de alguien que lo cuida. (Para mayor información,
consultar la sección sobre la Pérdida, pena y duelo).
Ya que nadie sabe cuáles serán las necesidades futuras del paciente, las evaluaciones se llevan a cabo muchas veces durante el proceso de la enfermedad como una parte habitual del cuidado. Esto ayuda a asegurarse que el paciente reciba los servicios adecuados en el momento adecuado.
En el proceso de evaluación, toma parte todo el personal de salud a cargo del cuidado del paciente.
Durante la planificación del cambio que sucederá en el tratamiento del cáncer, tanto los médicos como el personal de enfermería y otros miembros del equipo de atención de la salud del paciente tomarán en cuenta todos los aspectos de la vida del paciente que pudieran verse afectados. Los siguientes profesionales pueden, cada uno por su parte, llevar a cabo evaluaciones en la planificación del cuidado de transición:
- • Médico.
- • Personal de enfermería.
- • Dietista.
- • Trabajador social.
- • Psicólogo.
- • Director espiritual o sacerdote.
- • Fisioterapeuta.
- • Terapeuta ocupacional.