Planificación del cuidado de transición
Consideraciones especiales
El cuidado domiciliario de un paciente puede aumentar la carga física y emocional entre las personas dedicadas a su cuidado.
La tensión y responsabilidad que conllevan el cuidado de un paciente en el hogar puede resultar muy duro a las relaciones familiares y, por tanto, esto debe evaluarse cuidadosamente. La rutina diaria puede cambiar para todos los integrantes de la familia. Muchas familias tienen dificultad para acostumbrarse a la nueva rutina impuesta. Tanto el paciente como sus familiares pueden ser derivados a un consejero que les ayude con
todos estos asuntos.
El control del dolor es un factor clave en el cuidado domiciliario exitoso. Los medicamentos contra el dolor se administran a fin de que el paciente se sienta mejor y con frecuencia es parte del tratamiento del cáncer. Controlar los síntomas del paciente, sobre todo el dolor, puede facilitar las cosas tanto para el paciente como para quien lo cuida. Es importante que tanto la familia como aquellos que participan del cuidado del paciente entiendan bien el uso de los medicamentos para el control del dolor y otros tratamientos que mantienen al paciente cómodo.
Para mayor información, consultar las siguientes
secciones:
Si se está pensando en un cuidado domiciliario, se evaluarán,
entre otros, los siguientes factores:
- • El tipo de cuidado a proporcionar.
- • La capacidad de decisión requerida del paciente y los que están a cargo de su cuidado.
- • Si el equipo necesario cabe en el hogar.
- • La capacidad y deseo de la familia de proveer dichos cuidados solos o con la ayuda de un asistente domiciliario.
Esta evaluación ayudará a determinar si el cuidado domiciliario es una opción viable para el paciente.