Sexualidad y la reproducción Factores relacionados con la quimioterapia
La quimioterapia se asocia con la pérdida del deseo y la reducción en la frecuencia de las relaciones sexuales en hombres y mujeres. Los efectos secundarios comunes de la quimioterapia, como las náuseas, el vómito, la diarrea, el estreñimiento, la mucositis, la pérdida o ganancia de peso, y la pérdida del
pelo, pueden afectar su imagen sexual y hacerlos sentir poco atractivos.
En las mujeres, la quimioterapia puede ocasionar sequedad vaginal, dolor en el coito y dificultad para tener un orgasmo. En las mujeres de más edad puede aumentar el riesgo de cáncer de ovario. La quimioterapia también puede causar una pérdida súbita de producción de estrógeno en los ovarios, cuyas consecuencias serán la pérdida de elasticidad, encogimiento y adelgazamiento de la vagina, sequedad vaginal, sofocos, infecciones de las vías urinarias, cambios en el estado de ánimo, fatiga e irritabilidad. Las mujeres jóvenes con cáncer de
mama a quienes se ha extirpado uno o ambos ovarios mediante cirugía pueden tener síntomas relacionados con la pérdida de estrógeno.
Estas pacientes experimentan una gran cantidad de problemas por la
contraindicación para la restitución de estrógenos, que aunque puede
disminuir los síntomas, puede provocar la reaparición del cáncer de
mama. En el caso de mujeres con otros tipos de cáncer, sin embargo, el tratamiento de restitución de estrógenos por lo general ayuda a solucionar muchos problemas sexuales. Asimismo, en las pacientes con la enfermedad del injerto contra el
huésped (una enfermedad en donde se produce un rechazo entre la médula ósea o las células germinales periféricas del donante y el tejido de la persona que recibe el injerto) puede desarrollarse tejido cicatricial y estrechamiento de la vagina después del transplante de médula ósea o células germinales periféricas, lo que puede interferir con el coito.
En el caso de los hombres, los problemas sexuales como la pérdida del deseo y la disfunción eréctil son más comunes después de un transplante de médula ósea debido a la enfermedad del injerto contra el
huésped o la lesión en los nervios. En ocasiones, la quimioterapia puede interferir con la producción de testosterona en los testículos, por lo que será necesario un tratamiento de restitución de esta hormona para recuperar la función sexual.