Sexualidad y la reproducciónFactores psicológicos
Los pacientes que se recuperan de cáncer a menudo se sienten ansiosos o culpables de que su actividad sexual previa haya originado el mal. Algunos creen que la actividad sexual puede hacer que el cáncer vuelva a aparecer o creen que pueden contagiar a su pareja. Es importante charlar sobre estos sentimientos y preocupaciones con un profesional de la salud. Las creencias erróneas pueden corregirse para asegurar a los pacientes que el cáncer no puede contagiarse mediante las relaciones sexuales.
La pérdida del deseo sexual y una disminución en el placer son síntomas comunes de la depresión. Esta enfermedad es más común en pacientes con cáncer que en la población saludable. Es importante que los pacientes expresen sus sentimientos con el médico para que los asesore. Recibir tratamiento para la depresión puede ayudar a aliviar los problemas sexuales.
Los tratamientos para el cáncer pueden ocasionar cambios físicos que afecten la forma como una persona se ve a sí misma físicamente. Esta imagen puede hacer que un hombre o una mujer se sientan poco atractivos sexualmente. Es importante que el paciente hable sobre estos sentimientos y preocupaciones con un profesional de la salud. Los pacientes pueden aprender a manejar estos problemas de manera positiva.
El estrés que produce recibir el diagnóstico de cáncer y la necesidad de tratamiento empeora los problemas que ya existen en las parejas. Las relaciones sexuales también pueden verse afectadas. Los pacientes que no tienen una relación de compromiso pueden dejar de buscar citas por el temor a ser rechazados por una posible pareja cuando se entere de sus antecedentes de cáncer. Uno de los factores más importantes en la adaptación posterior al tratamiento de cáncer es el sentimiento que tienen los pacientes sobre su sexualidad después de ser diagnosticados con cáncer. Si su actitud era positiva antes del diagnóstico, es muy probable que reanuden su actividad sexual después del tratamiento.